jueves 14 de abril de 2011

CIEN FUEGOS HORIZONTALES

ni inicio ni fin

los apuntes temporales se desdibujan, las referencias espaciales se mezclan y diseminan y se va tejiendo un orden disyuntivo, azaroso, inesperado, discontinuo, que se orienta al infinito y la nada, configurando una deriva hecha de fragmentos de toda condición

indecibles que son presencia en su retirarse, regiones organizadas alrededor del vacio
…de remisiones, ecos, resonancias y también ritmos

a la escucha de un presente sonoro que tiene que ver con el espaciamiento mismo de su resonancia, su dilatación y su reverberación…y que al mismo tiempo penetra

se construye al tiempo que se deshace, como el propio ser…materia que se observa a si mismo, que puede construir mientras observa y observar mientras construye

…simple lienzo donde se dejan rastros como arañazos, materias sobre nada…aunque los senderos no sean visibles, aunque estén sin trazar o que no tengan fin o que de repente se corten

un lugar de paso del mundo haciéndose y deshaciéndose

podemos destruirnos y al mismo tiempo construirnos? Estamos aquí para este movimiento?

se dicen y se borran al decirse

“no llegan a ser nunca movimientos rotundos, sustanciales, ni del todo plenos y no por lo que les falta sino por el faltar que ofrecen”

el que juega pierde en el juego su identidad, porque quien juega, realmente, es el propio juego

…estar sosteniéndose dentro de la nada
…arrojar el cuerpo al vacio

“mantenerse de pie en la sombra / de la cicatriz en el aire / mantenerse de pie para nadie y por nada.Desconocido, para ti, solo / con todo lo que en esto posee espacio / incluso sin palabra.”

CIEN FUEGOS HORIZONTALES

“con el valor que hace falta para ser nada y nada más que nada…y seguir construyendo sobre la nada, a partir de nada, para nada, tener el valor , y lo que es más , el deseo de hacerlo, construir apuntando al silencio”




“el observador se situa en el límite, en el espacio intermedio entre el vacio y la existencia.En la superficie, el texto, el mundo y el fuego, abajo el vacio.El observador en la línea de base, que no es línea, sino un espacio imperceptible, un no-lugar, una suspensión”

“estar / no hacer / en el espacio entero del estar / estar, estarse, irse / sin ir / a nada / a nadie / a nada.”



en los bordes aceptamos la indeterminación


“entre el infinito que es nada y entre la nada que es infinita el querer vivir se mueve contínuamente…allí la ambivalencia que nos constituye”

“qué es el hombre , en definitiva, en la naturaleza? Una nada en relación al infinito, un todo en relación a la nada, un término medio entre nada y todo, infinitamente alejado de comprender los extremos”

“…vivir es vivir y nada más.Si realmente es asi, se vive por nada.Vivir por nada es vivir sin esperar nada.Entonces los obstáculos se desvanecen.Los límites saltan porque son empujados más y más.Vivir sin esperar nada destruye todo límite y es vivir infinitamente.El que es capaz de vivir de este modo, de vivir infinitamente, es el que se ha decidido a hacerlo.Como decidirse es ya querer, el querer no puede ser más que querer vivir.”

un con-formar, un dar forma a la nada y, simultáneamente, un orientar el movimiento del infinito

ni evitar ni suprimir todas las ambivalencias; quizás solamente hacerlas oir.

hoy me pregunto de que silencio , de que mudez extraeré el próximo gesto, la próxima pauta de acercamiento

escuchar el silencio del sentido

…ponerse a la escucha







(textos que me han acompañado en el proceso y que los lanzo también como deriva , entre ellos también textos de autores como Chantal Maillard, Santiago Lopez-Petit, P.Celan y J.A .Valente )

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